miércoles, 24 de julio de 2013

Flower Power

 

       Esta película, basada en hechos reales, presenta una amena exposición del cambio profundo que experimenta un ser humano, y sus circunstancias, cuando toma la decisión de asumir su razón de ser, su Plan Divino .
      Es significativo que comience con una ruptura. El protagonista ha llegado a ese nivel de conciencia en que para dar marcha atrás tendría que engañarse a sí mismo (y de este modo, también a sus seres queridos).
   Es la disyuntiva que vemos en la película "Matrix", cuando los que ya han "despertado" se hacen conscientes de que asumir nuestra Libertad supone la responsabilidad de elegir la opción más elevada en cada situación que se nos presente. El que no quiere dar su máxima Luz, se convierte en el "traidor": si no eres fiel a ti mismo, es imposible que le seas fiel a nada ni a nadie. Paradójicamente, el humano justifica estas decisiones involutivas - funcionar por debajo de tu verdadero nivel de conciencia - utilizando a quienes le rodean como pretexto: lo hago por el bien de...mi pareja, mis amigos, mis hijos, mis nietos, mi perro, mi,mi,mi...
       La película comienza con el protagonista situado en esta arquetípica encrucijada, en la que se han visto todos esos seres que han dejado a su paso por la Tierra huellas de Luz, porque tuvieron el valor de tomar la decisión que Ellos sabían era la más elevada, la correcta: el Amado Gautama Buddha, Jesucristo, Su Madre, María, Muhammad, Gandhi, la Madre Teresa de Calcuta y un largo etcétera de Luminarias para la humanidad. Hoy, como siempre, la religión fácil no existe. El Sendero del Logro es empinado. El protagonista abandona el "yo tengo" (una pareja, una casa, un trabajo, unos ingresos, una "seguridad") por el "Yo Soy" = un Plan Divino, algo que sólo yo puedo aportar al Universo, y que no seré verdadera y permanentemente feliz hasta que lo manifieste.
    El paso de una cárcel de régimen cerrado, a otra donde hay más libertad, y por tanto la Oportunidad de realizar el Plan Divino de cada uno, representa un cambio de conciencia por parte de los protagonistas. Y, como suelen hacer los seres humanos con los cambios, aunque sean para bien, de entrada no lo asumen. El protagonista dice: "me ha llevado mucho tiempo acostumbrarme a esta cárcel, así que prefiero que me dejen aquí"
    Es eso lo que está ocurriendo en la actualidad en el Planeta Tierra, y es grande la Oportunidad y Responsabilidad que implica para todos los encarnados en este momento ( por más que tantos se distraigan dando energía a los espejismos creados por el miedo). Sólo hay una salida a toda dificultad, y es asumir nuestro SER individual y poner la atención ADENTRO Y ARRIBA., para que cada uno dé su máxima LUZ, sin distraerse con lo que hacen los demás. "El mundo cambia con tu ejemplo, no con tu opinión".  

      Los jueces del concurso, el ministro del interior, en esta película, representan el conglomerado de las opiniones humanas que nos rodean, y que pueden tener en nuestro camino la función que nosotros elijamos darles: usarlas como excusa para claudicar y por comodidad no seguir hasta el fin nuestras propias metas, o para fortalecernos y aclararnos. Nuestro corazón nos guía con voz clara y firme, pero suave y respetuosa. No grita ni interfiere con nuestro libre albedrío, como hacen todas esas voces que nos rodean. De nosotros depende poner la atención en el "griterío" externo de las opiniones humanas, o en la Dulce Voz del Silencio.
     La Reina, que no coincide con los "juicios" de quienes reparten "los premios" en el concurso, representa a la Presencia Yo Soy. Es bellísimo ver con qué alegría y ligereza caminan hacia Ella los protagonistas que han obedecido a la citatoria de Su Llamada, y cómo todo lo pomposo y falso de la personalidad (representado en este caso por el ministro) se queda afuera.
     Interesante consultar en "Boletines Privados de Thomas Printz"- Serapis Bey Editores S.A. - las múltiples referencias que el Amado Mahá Chohán hace a la "jardinería" y a los "jardineros".
     Como dice la ranchera: "¡que la disfrutes, que te aproveche!"